Carne y presagio es una investigación artística sobre el cuerpo femenino como territorio de juicio, memoria y reapropiación. La serie parte de la tensión entre la piel expuesta y la mirada social que intenta interpretarla, medirla o condenarla.
En estas obras, el cuerpo no aparece como objeto de vigilancia, sino como presencia autónoma. Los colores vibrantes desobedecen la idea tradicional del "color piel" y abren un territorio emocional propio.
El cuervo, oscuro y persistente, aparece como símbolo del presagio, del tabú y del juicio cultural que acompaña a la exposición del cuerpo femenino. La obra no busca representar una libertad ingenua ni negar la existencia de esa sombra. Busca, más bien, mostrar cuerpos que han aprendido a coexistir con ella sin entregarle la última palabra.
Representa autonomía, emoción y resistencia.
Representa presagio, vigilancia, tabú y juicio social.
Territorio de memoria, intimidad y reapropiación.
El cuerpo como espacio político
El cuerpo femenino es presentado como un lugar atravesado por normas, miradas y expectativas sociales. La obra pregunta qué sucede cuando ese cuerpo deja de pedir permiso para ocupar espacio.
La intimidad como campo de batalla
La serie aborda la manera en que el deseo, la vulnerabilidad y la exposición corporal pueden estar marcados por el miedo al juicio y por formas aprendidas de autocontrol.
El color como resistencia
Los cuerpos de Natalia no obedecen al realismo del tono de piel. El color se convierte en una decisión simbólica y emocional: una forma de retirar al cuerpo de clasificaciones externas y devolverle una identidad propia.
El cuervo como presagio
El cuervo aparece como presencia oscura, animal y simbólica. Representa la mirada que acecha, el juicio que persiste y el tabú que acompaña al cuerpo expuesto. Sin embargo, en la obra, el cuervo no domina: acompaña, tensiona y revela.
El derecho a la propia calma
El cierre conceptual de la serie propone una recuperación: la posibilidad de habitar la piel sin justificarla, sin traducirla para otros y sin someterla a una medida externa de valor.